Open Environmental Kit es una investigación en el ámbito de la ciencia ciudadana cuyo objetivo es fomentar un uso crítico de la tecnología a través del acceso abierto al conocimiento. El proyecto propone el desarrollo de herramientas que permiten a las personas medir y comprender las condiciones medioambientales que les rodean, ampliando su capacidad de percepción más allá de los límites del cuerpo.
Se trata de una propuesta colaborativa y de código abierto que pone a disposición de la ciudadanía los recursos necesarios para la creación de dispositivos medioambientales vestibles. Estos kits permiten registrar variables como la calidad del aire, la humedad, la presión atmosférica, la temperatura o la presencia de partículas en suspensión, entre otras.
A lo largo de la historia, el ser humano ha desarrollado herramientas para extender sus capacidades sensoriales. En la actualidad, la tecnología forma parte de esa extensión del cuerpo, desde prótesis hasta dispositivos portables que amplían nuestra percepción del entorno. Sin embargo, aunque el acceso a plataformas de hardware y software abierto ha crecido en los últimos años, la información necesaria para construir dispositivos medioambientales complejos de forma autónoma sigue siendo fragmentaria y poco accesible.
Open Environmental Kit surge como respuesta a esta situación, proponiendo una plataforma que reúne, organiza y facilita el acceso a conocimientos técnicos, materiales y procesos necesarios para la creación de estos dispositivos. El proyecto documenta de manera detallada cada fase: desde el diseño y la selección de sensores hasta la programación y el uso de los kits, empleando tecnologías accesibles como la impresión 3D, herramientas de bajo coste y sistemas de código abierto.
Como parte del proyecto, se desarrolló una serie de dispositivos que fueron utilizados por distintas personas en su vida cotidiana en la ciudad de León. Durante un periodo de tiempo, estos kits fueron integrados en sus rutinas diarias, permitiendo registrar de forma continua las variaciones medioambientales de su entorno. De este modo, la investigación se apoyó en una red distribuida de recogida de datos, generada a partir de la experiencia directa de quienes habitaban la ciudad.
Además de registrar variables ambientales, los dispositivos permiten establecer relaciones entre estos datos y la experiencia subjetiva de quienes los utilizan, abriendo la posibilidad de pensar cómo las condiciones del entorno influyen en el estado físico y emocional. Los kits funcionan tanto en espacios exteriores como interiores, haciendo visibles variaciones que habitualmente pasan desapercibidas pero que afectan directamente a nuestra vida cotidiana.
Open Environmental Kit plantea así una herramienta para observar, comprender y cuestionar el entorno desde una perspectiva situada, promoviendo una relación más consciente con la tecnología y con los ecosistemas en los que habitamos.