La muestra presenta una instalación interactiva que explora nuevas formas de comunicación entre plantas y agentes artificiales mediante sensores de electrofisiología vegetal e inteligencia artificial. A través de un ecosistema de robots, luz y sonido, la obra propone imaginar relaciones de interdependencia entre plantas, máquinas y seres humanos, cuestionando los límites entre lo biológico y lo tecnológico.